El monte Makalu (8.485 m), la montaña más alta del mundo, es uno de los tesoros mejor guardados del Himalaya de Nepal. Localizada en la cadena montañosa Mahalangur Himal, en el este de Nepal y casi en el Tíbet, a unos 19 kilómetros al sureste del Everest, es conocida por su hermosa figura de cuatro caras de una pirámide y, además, es un lugar mucho más auténtico y aislado que las otras zonas concurridas.
El Makalu fue escalado por primera vez el día 15 de mayo de 1955 por dos montañeros franceses, Lionel Terray y Jean Couzy, y es hasta hoy uno de los ochomiles más técnicos y difíciles del mundo.
La montaña se halla dentro del Parque Nacional Makalu Barun, una de las zonas protegidas más vírgenes de Nepal, la cual se caracteriza no solo por sus bosques de rododendros, praderas alpinas, glaciares y profundos valles, sino también por una biodiversidad extraordinaria que incluye especies emblemáticas como el panda rojo, el leopardo de las nieves, el oso negro del Himalaya y el ciervo almizclero.
La región ofrece diferentes opciones para rutas de trekking: El trek al campo base de Makalu lleva a 4.870 metros y pasa por aldeas tradicionales y por el espectacular valle de Barun; el trek del valle de Barun es perfecto para quienes desean una experiencia menos exigente; la travesía Makalu-Sherpani Col Pass, una de las aventuras más técnicas de Nepal, conecta las regiones del Makalu y Everest; el Makalu-Everest Traverse es para senderistas experimentados; y, por último, los tours culturales por Num y Tashigaon, lugares donde se puede ver la vida auténtica de las comunidades locales. Ya sea que estés planeando una expedición al Monte Makalu o el famoso trek al Campo Base del Makalu, es un hecho que tendrías que tener una excelente condición física, haber experimentado altitudes, estar bien aclimatado y tener un equipo adecuado para poder afrontar el terreno exigente y las variables condiciones meteorológicas de manera segura. Gracias a su rica historia alpina, sus paisajes espectaculares y su carácter salvaje y poco explorado, el Makalu ofrece una de las aventuras más auténticas e inolvidables de Nepal, convirtiéndose en el destino perfecto para quienes desean descubrir el lado más puro y menos masificado del Himalaya.