Para muchos viajeros, un viaje a Nepal es una experiencia única en la vida. Llegan atraídos por las montañas, completan una ruta de trekking y regresan a casa con recuerdos inolvidables. Para Eva, sin embargo, un solo viaje no fue suficiente.
Durante los últimos diez años, Eva ha regresado a Nepal en tres ocasiones diferentes. Cada viaje la llevó a descubrir una región distinta del Himalaya. Desde el desafiante Everest Three Passes Trek hasta el remoto Circuito Manaslu y el legendario Circuito Annapurna, sus aventuras le permitieron conocer algunas de las rutas de trekking más espectaculares de Nepal. Pero más allá de las montañas, también surgió otra historia: una historia de confianza, amistad y de la importancia de elegir el equipo local adecuado.
La Primera Aventura: Everest Three Passes Trek

Eva llegó por primera vez a Nepal hace casi una década con un sueño compartido por miles de senderistas de todo el mundo: descubrir la región del Everest. En lugar de seguir la ruta clásica hacia el Campo Base del Everest, decidió afrontar el exigente Everest Three Passes Trek, una travesía famosa por sus impresionantes paisajes y sus desafíos de gran altitud.
Cruzar los pasos de Kongma La, Cho La y Renjo La puso a prueba tanto su resistencia física como mental. A cambio, el recorrido le regaló vistas espectaculares del Everest, Lhotse, Nuptse, Ama Dablam y muchas otras gigantescas montañas del Himalaya.
“Cada día se sentía como una nueva aventura”, recuerda Eva. Los paisajes superaban todo lo que había imaginado y alcanzar cada paso me daba una enorme sensación de logro.”
La experiencia dejó una huella imborrable. Pero, más importante aún, fue el comienzo de su relación con la hospitalidad nepalí y con el equipo local que más tarde la acompañaría en futuros viajes.
Regresar para descubrir algo diferente: El Circuito Manaslu

Varios años después, Eva regresó a Nepal con un objetivo distinto. Tras haber conocido la popularidad de la región del Everest, quería explorar una ruta más tranquila y auténtica desde el punto de vista cultural.
Esta vez eligió el circuito Manaslu.
A diferencia del Everest, la región de Manaslu ofrece menos afluencia de viajeros y una conexión más profunda con la vida tradicional del Himalaya. Antiguos monasterios, aldeas de influencia tibetana y senderos remotos crearon una experiencia completamente diferente.
“Lo que más me sorprendió fue el silencio”, explica Eva. Hubo días en los que caminamos durante horas rodeados únicamente de montañas y pequeños pueblos. Sentía que estaba descubriendo un lado oculto de Nepal.”
Cruzar el famoso paso de Larkya se convirtió en uno de los momentos más memorables de su segundo viaje. Aunque físicamente exigente, la riqueza cultural de la región hizo que la experiencia fuera aún más gratificante.
Descubriendo el circuito Annapurna

Cuando Eva regresó por tercera vez a Nepal, ya había completado dos de las rutas de larga distancia más famosas del país. En esta ocasión eligió el Circuito Annapurna, considerado por muchos como uno de los grandes trekkings clásicos del mundo.
El Circuito Annapurna le ofreció algo único: una diversidad extraordinaria.
Desde frondosos bosques subtropicales y pueblos agrícolas tradicionales hasta desiertos de alta montaña y lugares de peregrinación sagrados, el paisaje cambiaba constantemente. Para Eva, la visita al Templo de Muktinath y el cruce del emblemático paso de Thorong La fueron algunos de los momentos más especiales del recorrido.
“Lo que más me gustó de Annapurna fue la variedad”, comenta. Cada pocos días parecía que estaba entrando en una región completamente diferente. Los paisajes, la cultura e incluso el clima cambiaban continuamente.”
Esta experiencia le permitió apreciar aún más la enorme diversidad geográfica y cultural de Nepal.
Cómo ha cambiado Nepal en la última década
Al visitar Nepal en tres momentos distintos de su vida, Eva también fue testigo de importantes cambios en la industria del trekking del país.
Muchas rutas cuentan hoy con mejores infraestructuras, alojamientos más cómodos y servicios de comunicación más fiables. Algunas zonas que antes solo podían alcanzarse a pie ahora están conectadas por carretera, mientras que el acceso a internet se ha vuelto cada vez más común incluso en regiones remotas.
A pesar de estos avances, Eva cree que Nepal ha conservado aquello que lo hace especial.
“Las montañas no han cambiado”, afirma. La calidez de la gente, la belleza de los paisajes y el espíritu de aventura siguen siendo exactamente los mismos.
Tres trekkings, tres experiencias únicas

Cuando mira hacia atrás, a Eva le resulta imposible elegir una sola ruta favorita.
El Everest Three Passes Trek le ofreció el mayor desafío y algunos de los paisajes de montaña más impresionantes que ha visto en su vida.
El Circuito Manaslu le permitió descubrir una profunda riqueza cultural, tranquilidad y una visión auténtica de la vida tradicional del Himalaya.
El Circuito Annapurna le mostró la extraordinaria diversidad de Nepal, combinando cultura, espiritualidad, historia y naturaleza en una experiencia inolvidable.
Cada trekking le aportó algo diferente y, juntos, le permitieron comprender la verdadera esencia del senderismo en Nepal.
Una relación construida con el tiempo
Para Eva, esta historia va mucho más allá de los pasos de montaña y los paisajes espectaculares. Se trata de regresar una y otra vez a un país que nunca dejó de inspirarla y de compartir esas experiencias con personas en las que aprendió a confiar a lo largo de los años.
Diez años después de su primera llegada a Nepal, sigue hablando del Himalaya con la misma ilusión que sintió durante su primer trekking.
Y aunque muchos viajeros visitan Nepal una sola vez, la historia de Eva demuestra por qué algunos siempre encuentran una razón para regresar.
A veces, un solo viaje simplemente no es suficiente.
¿Por qué elegí la misma empresa tres veces?

Cuando la gente me pregunta por qué seguí viajando con la misma empresa de trekking en Nepal durante diez años, mi respuesta siempre es la misma: confianza.
Organizar unas vacaciones de trekking en el Himalaya no es sencillo. Hay muchos aspectos que considerar: permisos, rutas, alojamiento, guías, seguridad e incluso cambios de última hora debido al clima o al estado de los senderos.
Después de mi primer trekking con Viajar a Nepal, todo salió tan bien que nunca sentí la necesidad de buscar otra opción. Me sentí comprendida, acompañada y, sobre todo, segura durante toda la aventura.
Con cada nuevo viaje comprendí que no se trataba únicamente de una buena organización. Lo que realmente marcaba la diferencia era la forma en que el equipo me trataba. Los guías eran profesionales, pero también cercanos y atentos. Incluso en los momentos más difíciles del recorrido, siempre sentí que alguien cuidaba de mí.
“La confianza es fundamental cuando viajas tan lejos de casa”, recuerdo haber dicho después de uno de mis viajes. “Tras mi primer trekking, supe que estaba en buenas manos.”
Con el paso de los años ocurrió algo inesperado. Lo que comenzó como una relación entre cliente y empresa terminó convirtiéndose en una verdadera amistad.
El director ejecutivo de Viajar a Nepal con Outshine Adventure, Gokul, se convirtió en mucho más que la persona encargada de coordinar mis viajes. Con el tiempo construimos una amistad sincera y él se aseguró personalmente de que cada detalle en Nepal, desde la planificación hasta la ejecución del viaje, estuviera perfectamente organizado cada vez que regresaba.
Gracias a esa confianza y a la consistencia del servicio, cada nuevo trekking nunca se sintió como empezar desde cero. Siempre era como volver a reencontrarme con personas que ya conocía y en quienes confiaba plenamente.
Por eso, incluso después de diez años y tres trekkings completamente diferentes, seguí eligiendo al mismo equipo una y otra vez.
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